sábado, 14 de febrero de 2009

Nuestra casa, la tierra.


Latitud 38º 01',197 Sur Longitud 57º 32',133 Oeste


Todo un éxodo de turistas vuelve a sus casas donde quiera que vivan. Los que despedí hoy partieron hacia la Provincia de San Juan, comentan que el clima está tan cambiado que en la pampa seca llueve y en la pampa húmeda no llueve más. Ya nadie se explica estos trastornos y aunque sabemos que la vida de nuestro planeta es muy larga y ha habido muchos de estos cambios en su transcurso, sospechamos que los cambios más recientes han sido tan precipitados que nos sentimos parte del proceso. Sin embargo, por estos lados no emergen movimientos sociales sensibles a la causa ambiental, los que hay, parecen entretenidos en daños laterales, como los que pueden producir los cazadores en la fauna nativa. Nadie emite un llamado de atención al exagerado aumento del parque automotor y a las emisiones que eso produce. Nadie proclama una voz de alto a la contaminación de las aguas de nuestras playas desde las cloacas en Camet Norte. Nadie busca un crédito o una empresa que realice un proyecto de selección y reciclado de los residuos de la ciudad, nadie parece preocuparse por los incendios de la basura y las emisiones de gases tóxicos que expelen. Estamos tan inmersos en nuestros conflictos más personales que dejamos bajo la responsabilidad de nadie nuestro ambiente y nuestra casa, la tierra.